Qué es OI

La Osteogénesis Imperfecta (OI) es un desorden genético (uno de los genes de l colágeno en las personas con OI, no funciona bien) que afecta la formación de los huesos. El resultado es que estas personas nacen con los huesos muy frágiles y quebradizos, por lo que se pueden fracturar casi por cualquier cosa. También se conoce como la enfermedad de los “ huesos de cristal”.

Significa que sin razón aparente, o realizando actividades muy comunes, pueden fracturarse con mucha facilidad. Por ejemplo, una mamá aún sin querer, puede fracturar a su bebé ¡al cambiar el pañal! Un bebé que se mueve en su cama o que se cae constantemente al aprender a caminar se puede fracturar.

Esta enfermedad aunque no tiene cura, va a depender del grado de severidad para permitir que las personas con OI tengan una vida como la de cualquier otra persona. Existen muchas alternativas que pueden ayudar a que la calidad de vida y las oportunidades sean iguales a las de otras personas.

Cuando una persona nace con OI, se trata de una mutación genética, no puede evitarse y no es culpa de ninguno de los padres o de las familias. Una vez que una persona tiene OI es una característica que llevará en sus genes y es por ello que también podrá heredarla a sus hijos en caso de tenerlos.

Existen 4 tipos de OI, (aunque en la realidad OI es una enfermedad compleja que afecta a cada individuo en una manera diferente) de esto depende el tipo de cuidados y la dificultad que se tendrán para fortalecer sus huesos y músculos.

Características que pueden presentarse.

  • Fragilidad ósea
  • Esclerótica azulada (la parte blanca de los ojos tiene un tono azulado)
  • Baja estatura
  • Tórax pequeño que puede causar problemas secundarios (como respiratorios o cardiacos)
  • Sordera progresiva
  • Dientes descoloridos y frágiles (dentinogénesis)
  • Deformaciones de huesos (principalmente los huesos largos pueden ser curvos)
  • Escoleosis (cuando la columna vertebral es curva)
  • Rostro triangular

Debemos pensar que no hay otras características por las que las personas con OI deban asistir a escuelas especiales, ya que la capacidad intelectual y emocional es perfectamente normales.

Como podemos ver, la OI es una enfermedad compleja que afecta a cada individuo y a cada familia en una forma diferente. El grado en el cambio de las vidas de estas personas, depende fundamentalmente del nivel de la enfermedad y su historial, en que la apariencia física si esta es afectada y la movilidad propia de la persona que la padece. Estos factores pueden influir en la manera como las personas con OI se ajustan a su comunidad y a su ambiente de trabajo. Es muy importante entender y apreciar los aspectos sicológicos y sociales de la OI y como afectan al individuo y a la familia.

Tipos

De acuerdo a la clasificación del Dr. Sillence existen cuatro tipos de Osteogénesis imperfecta:

Tipo I.- es la forma leve y se caracteriza por presencia ocasional de fracturas antes de la pubertad, con estatura normal y mínimo grado de deformidad.
Tipo II.- es la forma más severa, la cual presenta fracturas intrauterinas que pueden ocasionar insuficiencia pulmonar y muerte perinatal.
Tipo III.- hay una elevada frecuencia de fracturas que producen deformidades severas y estatura disminuida.
Tipo IV.- las deformidades y la baja talla son menos severas que en el tipo III.

A continuación se explicará más detalladamente cada tipo.


Tipo I

Es el tipo más frecuente de OI. Se transmite genéticamente como autosómico dominante, pero también puede ser el resultado de una mutación espontánea. En promedio, los individuos con tipo I pueden tener de veinte a treinta fracturas antes de la pubertad. La cantidad de fracturas se reduce después de la pubertad. En determinados casos es posible realizar un diagnóstico prenatal de estos tipos. Las mujeres adultas con tipo I de OI suelen volver a tener fracturas tras la menopausia.


Tipo II

Aproximadamente un 10% de las personas afectadas por la OI son de este tipo, que resulta de una nueva mutación y es la forma más severa de OI. Los niños que nacen con este tipo de OI presentan fracturas perinatales, miembros poco desarrollados y curvos, y tienen los huesos extremadamente frágiles. Con frecuencia fallecen poco después de nacer por las hemorragias internas que se producen como consecuencia de las numerosas fracturas, o por dificultades al respirar debido a la deformidad de la caja torácica. El diagnóstico prenatal es posible: en la ecografía se pueden apreciar la curvatura de los miembros y determinadas fracturas. Es importante notar que es imposible determinar si el bebé va a sobrevivir basándose en la ecografía.


Tipo III

Aproximadamente el 20% de las personas con OI tienen el tipo III. Estos enfermos sufren con frecuencia fracturas espontáneas y severa deformidad de los brazos y piernas. Es frecuente encontrar pacientes del tipo III que hayan sufrido más de veinte fracturas durante los tres primeros años de vida. Al llegar a la pubertad, el número puede haber ascendido a más de cien. Se presentan con mucha frecuencia articulaciones hiperextensibles y un desarrollo muscular pobre. El diagnóstico prenatal puede ser posible mediante ecografía. El pronóstico de este tipo es severo. Debido a la curvatura de las extremidades inferiores y a su fragilidad, la mayoría de los afectados por este tipo no puede caminar.


Tipo IV

El pronóstico de la Osteogénesis imperfecta tipo IV va de leve a moderado. La mayoría de las fracturas se presentan durante la infancia, pero también hay recurrencia en el caso de mujeres menopaúsicas. La fragilidad ósea de los afectados por este tipo se pone con frecuencia de manifiesto a través de la curvatura de los huesos largos, especialmente los huesos de las piernas. En la mayoría de los niños con OI tipo III o tipo IV, la alteración es progresiva, con deformidad creciente de los miembros y de la columna, dependencia de otras personas para la deambulación y dolor crónico.


Otros tipos de OI

Existen determinados tipos de OI con características especiales, por lo que no encajan dentro de los 4 tipos “clásicos”. Constantemente se están descubriendo nuevos subgrupos. Es interesante notar que en ninguno de estos casos se encontraron mutaciones de los genes del colágeno. Entre los subgrupos conocidos se encuentran:

La OI con formación de callos hipertróficos: las personas afectadas con OI presentan formación de callo hipertrófico en las zonas de fractura o de osteotomía y la presencia de calcificación de la membrana entre los dos huesos del antebrazo, lo que impide la rotación de la mano.

La OI asociada a la ceguera: este es un tipo especial de OI que se ve en familias con transmisión recesiva. La fragilidad ósea se asocia a una alteración del ojo, llamada ”pseudoglioma”.

El síndrome de Cole-Carpenter: estos individuos tienen fragilidad ósea y problemas en el desarrollo del cráneo.

La OI con “brazos cortos” (rizomielia): este tipo de OI ha sido descrito en un grupo específico de nativos de la provincia de Québec, en Canadá. Todos tienen húmeros más cortos de lo normal, con antebrazo de longitud apropiada. Se transmite en forma recesiva, y se piensa que el defecto genético está en el cromosoma 3 (donde no hay genes de colágeno).

 

 

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