Alimentación

Una buena nutrición es importante para todas las personas con OI. Debido a que la OI es un desorden genético de colágeno y no se debe a una deficiencia de calcio o de algún otro nutriente, no hay alimentos o suplementos que logren curar la OI o prevenir sus síntomas. Ha habido poca investigación explorando el rol de suplementos tradicionales y no tradicionales y dietas especializadas para tratamientos de OI. Sin embargo, es muy claro que para mantener una salud óptima, niños y adultos con OI deben tener una dieta balanceada la cual incluya vitaminas y minerales, y que sea baja en grasas y azúcares.

Se debe evitar el exceso de peso. El tamaño de las porciones, la frecuencia de ingestión de alimentos y el total de calorías suministrado debe ser ajustado dependiendo de la severidad de la OI, la talla y el nivel de actividad.

La salud dental puede también afectar el tipo de alimentos que una persona con OI puede tomar y como deben ser preparados.

El calcio no mejora los defectos básicos del colágeno que causan la OI, pero las personas que tienen OI necesitan contar con el calcio adecuado en sus dietas para desarrollar masa ósea y prevenir pérdida de hueso, lo cual puede empeorar la fragilidad ósea.

La siguiente es una recomendación para la cantidad de calcio requerida por día.

Niños de 1-3:
500 mg
Niños de 4-8:
800 mg
Adolescentes (9-18):
1,300 mg
Hombres y mujeres (19-50):
1,000 mg
Hombres y mujeres (+50):
1,200 mg
Mujeres embarazadas o
en lactancia (menores 18):
1,300 mg
Mujeres embarazadas o
en lactancia (19-50):
1,000 mg

 


Cuando la movilidad está limitada, las personas con OI pueden ganar peso aún cuando ellos estén consumiendo un número razonable de calorías. Es necesario platicar con el doctor o con el fisioterapeuta acerca de cómo se pueden quemar calorías por medio de ejercicios seguros.